martes, 31 de marzo de 2009

Música para sordos



La silla que podeis ver en el video permitirá a todos los sordos “sentir” la música. Según el sonido y los diferentes beats de lo que estén escuchando, la silla vibrará de determinada manera. Así ellos también podrán “escuchar” lo que deseen.

Visita al centro de recursos educativos de la ONCE

El Centro de Recursos Educativos de la ONCE se encuentra en Barcelona. Es una afiliación de la ONCE donde se imparten clases a niños invidentes.

Antes de empezar a tratar con niños ciegos tuvimos que ver unos vídeos para, posteriormente, dirigirnos hacia ellos y saber reaccionar con naturalidad.

Posteriormente, la profesora de una de las clases nos enseñó libros, catálogos y diversos materiales didácticos. Dentro de cinco minutos empezaba una clase. Las clases no son de muchos alumnos, sino que tienen unos programas personalizados en donde podemos encontrar una clase con dos niños u otra con diez. Éste caso, eran dos alumnos de doce años y venían a escuchar a través de un instrumento, llamado magnetófono, un cuento titulado El pequeño príncipe. A través de éste instrumento, se reproducía el cuento y la profesora les hacía desarrollar los otros sentidos. En ésta sesión los alumnos explicaban el cuento mientras que la profesora les hacía distintas preguntas.

Otra clase a la cual tuvimos oportunidad de asistir fue la clase de dibujo, donde la profesora, antes de dibujar les enseñaba, con relevos, los distintos dibujos y formas que tendrían que dibujar. Así pues, los niños desarrollaban el sentido del tacto y aprendían diferentes formas, cada vez más complicadas. Empezando por simples formas geométricas, hasta diferentes objetos de la vida cuotidiana.

La última clase que asistimos, fue la correspondiente a la escritura en braille. En esta clase había una mujer mayor y un niño pequeño. El profesor nos invitó a participar en la clase, actuando como personas ciegas. Principalmente, el primer ejercicio fue cerrar los ojos y decir como era la máquina que teníamos delante, si era grande, suave, fría. Más adelante, nos dieron un papel con el braille y transcribir los números correspondientes con la letra, para después reproducirlos en la máquina. Acto seguido, nos colocaron el papel “thermoform”, un papel específico para escribir en ésta máquina y con los ojos abiertos teníamos que escribir cualquier palabra y después hacer lo mismo con los ojos cerrados.

Finalmente, pudimos visitar el espacio de las nuevas tecnologías, llamado tiflotecnología y donde un profesor nos mostró como funcionaba todo. Pudimos presenciar los ordenadores adaptados, nos enseñó los teléfonos móviles, ya que también pueden utilizarlos y por último, el braille’n speak, un instrumento de los más utilizados actualmente para personas ciegas. Éste instrumento hace que éstas personas puedan recibir información con voz alta, actuando cómo agenda.

Esta experiencia de pasar una tarde involucradas en éste centro fue muy instructiva, ya que nos pudimos implicar directamente con los niños y sus actividades y ponernos en la piel de éstos alumnos. Asimismo, pudimos entrevistar a un profesor y conversar con algunos de ellos, que también son invidentes y por lo tanto, pudimos comprobar que tanto es complicado ser alumno, como profesor.

Entrevista a un profesor

El jueves pasado tuvimos la oportunidad de visitar el Centro de Recursos Educativos de la ONCE donde, por una parte, pudimos establecer contacto con los niños invidentes que imparten clases y por otra parte, pudimos entrevistar a un profesor, el cual nos ayudó a entender como se realiza el aprendizaje en estos tipos de centros.

El profesor de escritura, anónimo, nos contestó seis preguntas breves, pero muy interesantes, que se encuentran a continuación:

1. Existe una gran diferencia de niveles entre alumnos invidentes y alumnos que no lo son?
Evidentemente hay una diferencia entre los alumnos ciegos y los que no lo son, pero tampoco enormemente. Hay clases en las que cuesta más que otras, pero gracias al material adaptado pueden seguir muy bien el procedimiento ya que, cada vez es más avanzado y eficaz.

2. Que es lo que mas les cuesta aprender en las clases?
No es que sean atrasados en la materia, pero sí que se les tiene que estar muy pendientes ya que a menudo se pierden y sobretodo al principio. Lo que más les cuesta es hacer intervenciones y preguntar dudas.

3. Así pues, lo que más se requiere al principio es el hecho de estar muy pendientes? Que es lo que más les cuesta al iniciar el curso?
Sobretodo, lo que más les cuesta es integrarse y conocerse entre ellos mismos. Tienen cierto miedo en abrirse y nosotros tenemos el deber de facilitarles la forma en que se conocen. Tenemos que ayudarles a perder la vergüenza y a que empiecen a acostumbrarse al entorno en el que se van a encontrar durante el curso.

4. Que instrumentos se utilizan en su asignatura?
En mis clases el principal material que se utiliza es la máquina Perkins. Es un instrumento que se utiliza para la escritura en sistema Braille. Ésta máquina se les empieza a introducir desde pequeños, pero en primaria es donde pueden manejarla, ya que, tienen una coordinación suficientemente estable.

5. Todos los alumnos invidentes se encuentran en el curso que les toca respecto a su edad?
Si el niño o niña que esta estudiando solamente presenta disfunción ocular no tiene porqué hacer un curso menor al que le toca. Ahora bien, en algunos casos, éste niño o niña no tiene solamente ceguera, sino que como consecuencia, una parte de su cerebro ha sufrido algún trastorno y a este alumno le cuesta más aprender y por lo tanto tiene que hacer un curso menor.

6. Asisten los alumnos en algún tipo de refuerzo extraescolar? Si es así, es en el mismo centro?
Éste centro, es un tipo de centro de refuerzo donde los niños vienen después de sus clases, que se imparten en una escuela normal y vienen aquí para reforzar o bien, para introducirles en el material que utilizarán en sus clases y familiarizarlos con ellos.

jueves, 26 de marzo de 2009

¿QUÉ ES SER CIEGO EN ESPAÑA?

Ante todo, debemos diferenciar entre ceguera y ceguera legal:

Lo que comúnmente denominamos ciego es aquella persona que tiene una visibilidad nula, un invidente.

En España se reconoce como ciego legal a aquella persona que tiene una visión menor al 10% o un campo visual menor de 10 grados. Pero cada país tiene una legislación propia al respecto.

¿Porqué una persona nace ciega?

Hay varios motivos. Puede deberse a una enfermedad hereditaria o a una malformación durante el período de gestación.

En ocasiones se nace con una visión completa y a medida que la persona crece va disminuyendo su capacidad visual.

Hay enfermedades que son hereditarias, como:

· Amaurosis congénita de Leber: un tipo de ceguera total de nacimiento.

· Distrofia de conos: anomalía que hace que con el paso del tiempo se pierda visión, reduciéndola lentamente hasta un 10%. Se desarrolla a partir de los 20 años.

Por otro lado, la ceguera puede deberse a una malformación durante el proceso de formación del ojo:

· Ojos microftalmos: son ojos pequeños y dependiendo del grado de malformación se puede tratar de mejorar su visión. En ocasiones no se reconoce ninguna estructura, sino simplemente es un esbozo. Cuando el problema es de cornea o retina, como cataratas, se puede hacer algo al respecto. Todo depende de si la malformación se produce en una época avanzada o no de la formación del feto.

· Retinopatía de la prematuridad: enfermedad relacionada con niños prematuros con muy bajo peso, que al nacer antes de tiempo, el ojo no ha acabado de formarse internamente. En el pasado, eran niños que irremediablemente quedaban ciegos. Sin embargo, hoy en día, gracias a nuevas técnicas y tratamientos es posible operarles y mejorar su visión.

Hemos tenido el placer de conversar distendidamente con la Dra. Eva Muiños, oftalmóloga especializada en retina. Nuestro interés giraba entorno a cómo afronta una persona el hecho de volverse invidente, cómo un especialista orienta al paciente en su nueva vida y además, conocer alguna anécdota producida durante su carrera profesional.

Antes de nada, introdúcenos en tu profesión, ¿Cuál es tu especialidad?

Me dedico a retina y somos “los malos de la película”. Cuando tienes cataratas, te operas y ves mucho mejor; mis pacientes tienen problemas de retina, les opero y siempre les digo: nunca vas a quedar como estabas antes de tener este problema. La mayoría siempre va perdiendo visión…

Y la vida ¿notas que se les modifica mucho?

Depende de la edad sí, muchísimo. En gente de edad avanzada, generalmente, el deterioro es mayor que en el caso de gente joven. Una persona joven tiene la capacidad y la motivación para aprender mucho más. En cambio, observo que los pacientes mayores se deterioran más rápidamente, volviéndose más torpes.

¿Cómo le presentas la situación a una persona joven?

Con mucho tacto y no de golpe, enseñándole siempre la botella medio llena. Cuando sabes que acabarán con unas visiones muy malas, lo primero de que les hablas es de su futuro, enfocarles y preguntarles: ¿qué piensas estudiar?, ¿qué vas a hacer? Hay que intentar enfocarles, irlos encaminando. Pocas veces la pérdida visual es de hoy para mañana, es un proceso lento en el que tratas de enfocarlos, entre otras cosas, en los estudios, en su futuro. A los más pequeños les pregunto: ¿Cómo vas en el cole? ¿Necesitas informes para que te sienten en las files delanteras, para que te ayuden? Les vas preparando y ellos cada vez se van concienciando, nadie lo acepta de entrada. A la larga, son gente que desarrolla en mayor medida otros sentidos, por ejemplo, suelen tener muy buenas manos y son maravillosos como fisioterapeutas.

Ahora bien, habrá pacientes que se resistan a aceptarlo…

Por supuesto. Tengo un paciente que es completamente ciego y el siempre me dice que me ve: ‘Eva has adelgazado, hoy estás fantástica..’ y hacemos el paripé. En realidad, es su acompañante quien le dice como estoy. Yo le reviso que no tenga ningún problema nuevo, él me dice que mantiene lo poquito que ve, y en verdad no distingue ni la luz. Hay gente que no acaba nunca de aceptarlo.

Hay veces que aunque lo reconozcan, tienen que mantener posiciones delante de alguien porque sino se hundirían. En alguna ocasión puedes recomendarles que visiten a un psicólogo, pero lo habitual es que lo vayan aceptando. Como normalmente la pérdida es progresiva tienes capacidad de responder con otros mecanismos. En personas mayores es mucho más duro, personas que eran muy activas y dejan de ver, en 2 años son ancianos. Los jóvenes sienten que tienen una vida por delante que deben afrontar, personas más mayores piensan: ‘ahora esto…ya no tengo nada más qué hacer’.

Y en casos de niños que van perdiendo visión ¿permanecen en sus colegios?

Intentan aguantar si tienen visiones relativamente útiles, que les permiten leer y escribir. La mayoría permanece en los mismos centros. Se sientan en las primeras filas, reciben más ayudas. No olvidemos que la ONCE es una maravilla; pero pertenecer a la ONCE no es ningún chollo, significa que ves muy poquito, pero te ayudan un montón. Hay centros para su adaptación: falsos pisos aclimatados (con habitaciones, comedor, baño, cocinas, microondas, horno…) totalmente equipados para personas ciegas, para que vivan y aprendan a desenvolverse y acostumbrarse a la nueva situación: como cocinar y no quemarse, llegar a las habitaciones sin chocar.

Hay muchas asociaciones de ciegos. La que funciona perfecto es la ONCE, pero para pertenecer necesitas uno requisito principal: ser ciego legal.

Ahora hay una que se llama Fundación Miguel Caragol (www.funcaragol.org), es totalmente altruista y te ayuda a utilizar cosas que ya tienes.

Luego está la Associació Catalana de Cecs i Disminuïts visuals (www.accdv.org).

Y algún caso que digas, parece que de repente mejora…

¡Uy sí! Ahora tenemos unos tratamientos maravillosos, unos avances... Por ejemplo, la enfermedad llamada degeneración macular asociada a la edad. Hasta hace 2 años teníamos unos tratamientos limitados con los que conseguíamos detener la pérdida un poquito, el paciente con mucha suerte se quedaba con un 20% de visión y la mayoría entre un 5 y un 10%. Pero ahora, disponemos de una medicación con la que no se consigue una visión total, pero devolvemos unas visiones muchísimo mejores. De pacientes que llegan viendo un 10% o 20% consigues que recuperen hasta un 50%, o incluso un 60%. A la práctica, pasan de no ver la televisión, a poder verla. No pueden coser o leer letra pequeña, pero pueden llevar una vida relativamente normal.

Otro ejemplo, es la Retinopatía diabética, enfermedad que hace 30 o 40 años dejaba invidentes a los pacientes que la sufrían, mientras que actualmente esta situación rara mente se da con un tratamiento adecuado.

Hablando de técnicas y tratamientos, ¿tiene más opciones una persona tratada por una clínica privada que por la Seguridad Social?

Partiendo de la base de que estamos hablando de Barcelona y de oftalmología, todo entra por la Seguridad Social. En hospitales comarcales no se dispone de las mismas opciones y los pacientes se ven obligados a tratarse en las grandes ciudades. En Barcelona, ya vayas por la Seguridad Social o por medicina privada, en oftalmología tienes exactamente lo mismo. Hospitales como el Clínico, Vall d’Hebrón, Bellvitge, La Esperanza, del Mar, San Pablo, Can Ruti… son pioneros en oftalmología.

Es importante saberlo para ver si una persona, independientemente de sus recursos, pueda acceder a las mismas opciones que otra…

A ver, si tienes recursos económicos tienes muchos más facilidades porque tienes más opciones, puedes ir a la medicina privada si quieres. Hay medicaciones que son carísimas, que deben de administrarse cada mes. No hay que obviar que la ceguera es una enfermedad que afecta en gran medida a personas jubiladas que no podrían pagar su medicación debido a su elevado coste, por lo que son subministradas a través de la Seguridad Social.

Y algún caso anecdótico, que por algún motivo remarcarías…

El caso de los simuladores, personas que simulan ser ciegas. Hay de 2 tipos:

· El simulador que tiene un problema psicológico y no se da cuenta de que ve. A este hay que descubrirlo, y ellos tienen que descubrir que sí que ven. Sobretodo se da en niños pequeños que sienten celos de un hermanito pequeño. Por ejemplo, en uno de estos casos, a un niño le puse unas “gotas maravillosas” (era agua, suero fisiológico) y le dije: ‘te voy a poner 3 gotas con separación de media hora entre gota y gota, cada gota que yo te ponga tienes que ir notando que vas ganando visión-evidentemente hablando con los padres- sino malo, sino empiezas a notar mejora desde el principio poco podemos hacer…’. Es espectacular como mejoran, pero cuando se les va el efecto de la gota vuelven a no ver. El niño inconscientemente verdaderamente cree que no ve. Ahí es cuando les pasas la papeleta a los padres…

· Luego está el “jetas”, el que no quiere ver porque le compensa económicamente. ¿Cómo lo descubres? Puedes hacer muchísimas pruebas en las que no tenga que colaborar, pero aún así, decir que alguien es un simulador es muy difícil.

Hay una prueba que es muy tonta pero es perfecta, ponerle un prisma diferente en cada ojo (una lente que desvía la imagen) con base inferior y otra con base superior y haces que baje unas escaleras. Si en realidad está fingiendo, las escaleras se le desdoblan, si él ve se las come, si las no ve baja normal. Pero, aunque lo descubras mediante esta prueba, no puedes demostrar que es un simulador, entonces ya lo trasladas a un departamento de neuro-oftalmología para buscar el qué.

¿Y realmente hay pacientes que ven perfectamente y de repente se presentan en la consulta diciendo que no ven nada?

Sí, “doctora que no veo”. Y te vienen cogidos de alguien. Además que cuando tu piensas que es un simulador dices a ver. Los simuladores son espectaculares, hay de todo, quién tiene un problema psiquiátrico va a un psicólogo y lo soluciona; el problema es el “jetas”. Hay una prueba que valora el campo visual que tiene cada persona, y hay uno específico de los simuladores, muy típico. Suelen decir que tan sólo ven un poco de luz para conseguir ser reconocidos como ciegos legales.

¿Suelen haber muchos simuladores?

No, yo creo que he tenido en toda mi carrera dos. Uno lo tuve hace 5 años y el otro en mi época de residente. Siempre se salen con la suya por una sola razón: si no les gusta tu informe se van a otro, a alguien que no les pille.

Y en los casos de los tuertos, qué hace que…

Un tuerto puede haber perdido un ojo por muchas cosas: un accidente, o debido a una malformación de un sólo ojo…

Y a nivel laboral, ¿cómo puede llevar una vida normal un tuerto?

Se acostumbran. Nosotros para ver bien necesitamos los dos ojos porque nos dan el relieve, sino perdemos la tercera dimensión. Entonces, algo tan corriente como bajar escalones, llenar un vaso de agua o conducir se convierte en una complicación para ellos.

Gente que ve con un sólo ojo tiene derecho a conducir, lo único que se exige es haber pasado más de un año viendo con un sólo ojo, de forma que ya te hayas acostumbrado a las distancias. Ahora bien, el otro ojo debe tener un porcentaje de visión más alto, mínimo de un 80%.

Jaime de Borbón y Battenberg


Jaime de Borbón, nacido en Segovia el 23 de junio de 1908, fue un infante de España, duque de Segovia, el segundo de los dos hijos del rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg.

A la vuelta en tren de un viaje a Suiza, un fuerte dolor en los oídos y una importante supuración le llevaron a consultar a u medico, el cual le diagnosticó una doble mastoiditis. Tras una fallida intervención quirúrgica en Alemania, quedó ciego a los 4 años. A partir de ese momento, se le sometió a varias operaciones que no mejoraron su incapacidad y que lo aislaron del mundo exterior y lo incapacitaron para heredar la corona a petición y presión de su padre.

El infante recibió la educación de las Religiosas Terciarias de San Francisco de Asís, que en esa época se ocupaban de niños ciegos y sordos de la capital. Estudió en el Palacio Real durante toda su infancia hasta que se proclamó la II República española en 1931.

Don Jaime se formó a sí mismo en el Instituto Nacional de Sordomudos de París y gracias a su esfuerzo llegó a manejar varios idiomas según testigos de la época.

Stevie Wonder


Stevie Wonder nació en Michigan el 13 de mayo de 1950. Nació ciego, se creyó que su ceguera fue causada por el excesivo nivel de oxígeno al que fue expuesto en la incubadora pero fue el oxígeno el que le salvó la vida. La causa real fue el desarrollo prematuro de su ojo, lo que provoco que los vasos sanguíneos se desprendieran de la retina.

En sus inicios Wonder fue un niño prodigio que se desarrollo dentro de la estructura de Motown pero se salió del molde ya que se ha convertido en uno de los más exitosos y reconocidos artistas del siglo XX. Cantante, compositor, productor discográfico, músico y activista social estadounidense, ha ganado más de 30 éxitos de venta y 24 premios Grammy.

Wonder toca diversos instrumentos como la batería, el bajo, la conga y principalmente el piano, la armónica y el teclado.

Ray Charles, cantante y pianista de soul, R&B y Jazz, fue su modelo e inspirador. Charles perdió la vista durante su infancia por un glaucoma pero esto no le impidió ser autodidacta con el piano y recibir clases en braille en la “St Augustine School “, una escuela para invidentes. Paralelamente tuvo que ganarse la vida como músico cuando murieron sus padres.

Pese a las dificultades que les ha producido su discapacidad visual, Stevie Wonder i Ray Charles han llegado a ser estrellas reconocidas mundialmente.